No olvides mantener tu coche a punto

cocheCon el uso que le damos al coche es importante mantenerlo siempre a punto para evitar un susto no sólo para nosotros sino para nuestro bolsillo.

Cualquier elemento es susceptible de rotura por rozamiento, vibraciones, degradación o movimiento, y los hay que se corresponden con el desgaste por uso: neumáticos, discos y pastillas de aceite, filtros, bujías —en motores de gasolina—, frenos, embrague, amortiguadores y correas. Otros deben aguantar, salvo fallo, como los inyectores, la bomba del agua o la de la gasolina, el turbo o la centralita electrónica. Entre los caros, pero de larga duración: el catalizador y el filtro de partículas Diesel, que se mueven en unos 1.000 euros.

Aceites:  La vida del motor depende, en gran medida, de la calidad del engrase. En cada revisión hay que sustituir el aceite —y entre ellas verificar el nivel, a ser posible cada 15 días, chequeando que quede entre las marcas de la varilla— y su filtro. No basta con añadir, pues se degrada y pierde propiedades. Sobre el líquido de frenos, 80.000 km son razonables para cambiarlo. Cada 30.000 km, haz lo propio con los filtros de aire, combustible y polen. Otra cosa: el líquido refrigerante es barato y si no hay fugas casi «eterno», como el de la dirección asistida.

Neumáticos:  Muchos factores influyen en la vida útil de un neumático: desde los propios componentes de las cubiertas y el almacenamiento previo a su venta, hasta la manera de conducir de su usuario, o la climatología y las características del pavimento por el que rueda. Por tanto, es muy difícil determinar un número estimativo de kilómetros (hay marcas que duran más que otras). Sin embargo, al ser el nexo de unión entre el coche y la carretera, su papel en la seguridad es primordial. Lo ideal es revisar los neumáticos una vez al mes y observar que el dibujo sea uniforme, recuerda que no puede bajar de 1,6 mm, y que las llantas no tienen daños.

Embrague: La duración del embrague depende, sobre todo, del uso, aunque claro está no es eterno. Para saber si patina, en parado mete segunda y suelta el pedal de golpe: si el coche no se cala es que la pieza está muy desgastada.

Frenos: Con los frenos en mal estado necesitaremos más metros para parar el coche ante cualquier emergencia. El desgaste de los componentes del sistema de frenos depende mucho de las características de la conducción y también del medio habitual por el que ruede el vehículo (atascos en las ciudades, recorridos en montaña, con abundantes curvas, etc). Es recomendable revisarlos al menos una vez al año.

Iluminación:  Los faros de tu vehículo te permiten ver… y ser visto. Ya no es obligatorio llevar lámparas de repuesto en el coche pero recuerda que sí que es obligatorio mantener el sistema de iluminación y señalización en condiciones óptimas.

Correa de distribución: No todos los vehículos llevan correa de distribución, pues en muchos es sustituida por una cadena permanente. La correa de distribución sincroniza los cuatro tiempos del motor, la apertura y cierre de las válvulas de admisión y escape y la chispa de la bujía. Es muy importante seguir los consejos del fabricante del vehículo porque, al ser un elemento que se desgasta, su rotura puede ocasionar una grave y cara avería en el motor. Es prácticamente imposible para un conductor medio detectar su deterioro, así que la mejor previsión es reponerla por una unidad media en base a los intervalos aconsejados por el fabricante.

Escobillas limpiaparabrisas: En caso de lluvia, las escobillas limpiaparabrisas representan un papel fundamental. Si no barren bien y no evacuan correctamente el agua, (o granizo o nieve), impiden que llegue bien una información preciosa a nuestros ojos. Unos segundos pueden resultar vitales.

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